El Blog

Calendario

<<   Diciembre 2005  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Categorías

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

13 de Diciembre, 2005

A propósito de la celebración la fundación de la ONCE (II)

Por INTEREDVISUAL - 13 de Diciembre, 2005, 18:06, Categoría: General

La Educación de Ciegos en la Málaga de la primera mitad del Siglo XX

En el artículo que comenzaba la miniserie titulada "A propósito de la celebración de la ONCE" hubo ocasión de comprobar cómo el asociacionismo de las personas ciegas conduce de manera primordial a satisfacer las primeras necesidades de los socios ciegos, que eran muchas en la época. No obstante, se recoge una amplia referencia a la fundada por Don Felipe Blanco con el título de La Nueva Aurora. Con ser muy importante su contribución social, sobre todo, y también educativa, en la población invidente malagueña, no fue la única.

La primera en el tiempo que se data, y la única que da instrucción y formación a niños y jóvenes ciegos de la ciudad y la provincia, es la Escuela Provincial de Sordomudos y de Ciegos, si bien el centro será indiscriminadamente referenciado según las diversas fuentes que lo citan como"Instituto Municipal de Sordomudos y Ciegos de Málaga", "Instituto Nacional para Sordo-mudos y Ciegos", "Instituto Provincial de Sordomudos y Ciegos", "Instituto Provincial de Ciegos de Málaga", "Instituto Nacional de Sordomudos, Ciegos y Anormales", o simplemente como Instituto de Anormales.

Esta institución llegó a alcanzar de un relevado reconocimiento nacional e internacional en la época del prestigioso oftalmólogo D. Miguel de Mérida Nicolich, quien tras quedar ciego en un fortuito percance, dedicó su vida a la enseñanza de las personas ciegas en la ciudad malacitana, ede tal modo que, en su honor, llegaría a denominarse Instituto Provincial Mérida Nicolich.

Como quiera que el título hace alusión a la Educación de los Ciegos en la primera mitad del Siglo XX, se trae también a colación, a pesar de que ya se hizo referencia en el artículo anterior al Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA) que fue la estructura que tomó la asociación La Nueva Aurora, de manera que sirva no sólo de recordatorio, sino de parte del argumento del presente artículo. Su labor va dirigida a los asociados, ciegos adultos.

El Instituto Provincial Mérida Nicolich

Tiene como precedentes a dos maestros nacionales jubilados quienes estando internados en el Hospicio Provincial de Málaga, se dedican a impartir lecciones de cultura general a tres niños sordomudos y a dos adolescentes ciegos quienes como ellos estaban allí asilados. Era el año 1900.

El incipiente y modesto centro docente para ciegos y sordomudos cuenta prontamente con la colaboración de las monjas del hospicio en la formación religiosa, impartiendo conocimientos del sistema Braille, del sistema Ballu y del sistema Abreu  

El sistema Braille, a pesar de su reciente implantación y reconocimiento en España es en esta época usado por los ciegos de la ciudad. El sistema inventado por Luis Braille (1809-1852), el ciego de Coupvray, basado en las combinaciones de seis puntos distribuidos en dos columnas de a tres, aparece publicado por su autor en las ediciones de 1829 y 1837, fue introducido en España, año 1840, por el profesor de la Escuela Municipal de Ciegos de Barcelona, Jaime Bruno Berenguer, sufriendo diversas vicisitudes hasta que en 1918 fue declarado método oficial para la lectura y escritura de ciegos.

El sistema Abreu se debe a Gabriel Abreu Castaño (1834-1881), músico madrileño, alumno del Colegio Nacional de Ciegos de Madrid, quien lo da a conocer en 1856. El método al modo del sistema Braille en el que está inspirado construye los símbolos y notas musicales mediante combinaciones de puntos, pero que difiere de su modelo en el número de ellos; ocho, en concreto, destribuidos en dos columnas de a cuatro.

El sistema Ballu, inventado por M. Ballu (1829-1907), discípulo de Luis Braille, representa la escritura de caracteres visuales mediante líneas de puntos.

Como quiera que los resultados que se obtienen son muy positivos, la Diputación Provincial de Málaga designa una asginación anual para gastos de material y abono de los honorarios del profesorado, quedando bajo su patrocinio con la denominación de Escuela Provincial de Sordomudos y de Ciegos.

Durante 25 años continúa la labor pedagógica en el mismo lugar donde surgiera, en el hospicio; en condiciones precarias, lo que lleva a la Diputación Provincial a efectuar el traslado a un espacio independiente del asilo, donde se instalaría el que fuera Instituto Provincial de Ciegos, recayendo la dirección del mismo en la figura del Dr. Mérida Nicolich.

La Guía Malagueña de bolsillo de la edición de julio de 1951, preparada por Francisco Morales López, lo sitúa en la Avenida del Hospital Civil, 5, antes Avda. Dr. Letamendi; hoy Avda. Dr. Gálvez Ginachero, nombre del Alcalde al que debe Málaga la iniciativa del "Instituto Municipal de Anormales", según consta en el Diario de Málaga del sábado 24 de octubre de 1925.

Regentado por Religiosas Franciscanas, y de la mano de su impulsor y primer director, el Dr. Mérida Nicolich, cuyo nombramiento tuvo lugar el 1 de octubre de 1925 (Boletín Municipal de Málaga, 1925-1927, Sig. 57) llegó a ser considerado como el más innovador de España y uno de los más avanzados de Europa, por lo que tomó el nombre de "Instituto Provincial Mérida Nicolich" en 1929, como reconocimiento a su labor.

El centro acogía cuatro secciones de alumnos entre los 7 y los 14 años: ciegos y ciegas, sordomudos y sordomudas, internos y mediopensionistas, en su mayoría pobres que quedaban internos durante la Navidad; también atiende a niños con otras discapacidades.

El currículum para la educación del alumnado con discapacidad visual si bien se  adapta a su peculiar disfunción tiene como referente la ley vigente de Instrucción Pública. Comprendía el primer ciclo período de la Enseñanza Primaria, los sistemas de lectorescritura en relieve (Braille, Balu y Abreu), escritura a lápiz, mecanografía, trabajos manuales relacionados con el hogar, labores de punto, solfeo, piano, violín, armonium y armonía. Las tareas académicas se implementan a partir de 1930 con las impartidas en los talleres de cestería, escobería, alpargatería, cordelería y carpintería para jóvenes y adultos, de modo que se preparen para ejercer otras ocupaciones diferentes a las tradicionales de la música y afinar pianos.

En 1930, cita Jesús Montoro, en su obra, había en la provincia de Málaga 782 privados de vista pobres (119 menores de 16 años) y 493 sordomudos (145 menores de 16 años), siendo 3 de ellos sordociegos.

A pesar de las buenas intenciones de las autoridades locales por dignificar la atención a las personas acogidas en la institución, los medios económicos aportados son escasos. En compensación ceden al Instituto dos chalets (núm. 10 y 12) de la calle Tacón, donde se comienza a enseñar cestería, escobería, rejilla, alpargatería, cordelería y carpintería a los jóvenes y adultos ciegos, que por ello cobran tres pesetas diarias.

Don Miguel Mérida Nicolich fallece el 16 de febrero de 1932. A su muerte se encarga de la dirección del Instituto Provincial de Sordomudos y Ciegos, por entonces Instituto Provincial Mérida Nicolich, su esposa Dª Vera Blacksthone quien ha sido su gran colaboradora en vida.

La institución sigue sus funciones hasta su desaparición con la Guerra Civil española. Acabada esta se reanudan las clases a los escolares sordomudos y ciegos en el Hospicio Provincial de Málaga.

Los niños y jóvenes ciegos van poco a poco matriculándose en los distintos Colegios Específicos de la ONCE en Pontevedra, Madrid, Alicante, Sevilla o Barcelona.

Justo es rendir homenaje al Dr. Mérida Nicolich, reseñando un resumen de su biografía que contribuya a rememora al persona a darla a conocer en una faceta tan filantrópica como la que este malagueño ejerció en pro de las personas con ceguera.

El Dr. Miguel Mérida Nicolich, natural de Arriate (según consta en su ficha profesional que se encuentra en el Libro de Colegiados del Ilustre Colegio de Médicos de Málaga) o de Málaga, según Jesús Montoro, especialista en la Historia de los ciegos, nace el 29 de diciembre de 1892 y fallece a los 39 años de edad en Málaga, el 26 de febrero de 1932. Una breve e intensa vida como médico oftalmólogo y como educador de personas ciegas.

Él mismo quedaría ciego por un infortunio del azar en 1924, gracias a lo cual, por paradojas de la vida, "La fatalidad nos da a conocer un pedagogo insigne", como figura en el subtítulo de un artículo de Luis Mª Osuna en la Revista Vida Gráfica, publicada en Málaga (diciembre de 1928).

Este hecho le lleva a estudiar Magisterio, obtiene el título de Maestro de Primera Enseñanza (1928), obteniendo en Madrid el título de Profesor Especial de Ciegos, en el mismo año (el primero que se expide en España).

El ser ciego, no le impide conocer y estudiar revistas de Oftalmología y del extranjero. Acude a congresos nacionales e internacionales, por lo cual viaja por Europa presentando comunicaciones y escribiendo numerosos artículos. Su interés por la causa de los ciegos y la preocupación por el cambio de mentalidad le llevan a afiliarse a la Federación Hispánica de Ciegos en 1931. Su fama y prestigio nacional e internacional le llevan a ser nombrado por el gobierno  Vocal del Patronato Nacional de Ciegos (1931), y acude como representante de los ciegos españoles a la Conferencia Mundial de Trabajos para los Ciegos (Nueva York, abril de 1931), participando como delegado oficial de España y ponente oficial de la misma sobre "Causas y prevención de la ceguera".

Fallece en 1932 pronunciando en una de sus últimas frases "Acordaos de los ciegos", como síntesis testamentaria de la preocupación fundamental de su vida (Editorial de la Revista Médica de Málaga, núm. 90, de marzo de 1932; Revista de la que fuera fundador).

Su muerte es de gran impacto y recibe el reconocimiento de la sociedad malagueña de la época, constituyéndose una Comisión organizadora de un homenaje que se proyecta para enaltecer y divulgar la memoria del malogrado Dr. Mérida Nicolich. Siendo propósito pedir al Ayuntamiento que el Instituto de Sordomudos y Ciegos lleve en lo sucesivo el nombre del Dr. Mérida Nicolich (de Notas de la ciudad, de 12 de enero de 1932, publicadas en el Diario de Málaga).

El Dr. Miguel Mérida Nicolich, médico oftalmólogo y educador de ciegos, es el fundador de un modelo avanzado para su época de atención educativa a la población ciega de su ciudad de adopción, digno de alabanza por cuantas personalidades visitaban la ciudad y el Instituto, y que alcanzó fama internacional, un ejemplo a seguir de entusiasmo y actividad en favor de la educación integral de las personas ciegas, entonces y ahora.

El Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA)

Fundado por D. Felipe Blanco, general del Cuerpo de Inválidos, quien quedara ciego en la Guerra de Marruecos y habiendo perdido la vista en 1909 tuvo el propósito junto con otro grupo de ciegos con igual inquietud y anhelos de fundar "La Nueva Aurora" el 14 de octubre de 1914.

Esta asociación se estructura y funciona como el Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA). Funcionó prácticamente hasta su escinsión coincidiendo prácticamente con el advenimiento de la II República en 1931, debido a que algunos de sus fundadores abandonan la asociación por desavenencias probablemente político-económicas. Si bien continúa en estado latente hasta su absorción por la Organización Nacional de Ciegos, consecuencia del Decreto de fundación de esta institución, de 13 de diciembre de 1938, al igual que el resto de asociaciones existentes no sólo en Málaga, sino en todo el territorio nacional.

Como ya se dijo, los fines de La Nueva Aurora eran proporcionar a sus asociados instrucción, trbajo, herramientas e intrumentos musicales para el ejercicio de su profesión, además de ayudas en caso de enfermedad , invalidez y/o fallecimiento. En atención a estos fines dividió su operatividad en las secciones de enseñanza, artesanía, artística y de socorros mutuos.

Cabe, pues, centrarse en aquellos que supusieron instrucción en materias de cultura general y de prestanza artístico-artesanal.

Era el propio fundador y presidente de la asociación, D. Felipe Blanco, quien, encargado de la sección de enseñanza, impartía lecciones de cultura general. Se hizo acompañar en esta sección de D. Antonio Villalobos, ex-alumno de la Escuela de Sordomudos y de Ciegos, de Málaga, para cuanto se refería a la utilización de técnicas e instrumental específicos de la enseñanza para ciegos, sistema braille incluido.

La enseñanza de los oficios de cestería, rejilla, escobería,cordelería, sillería, alpargatería y carpintería, que componen la sección de artesanía, corren a cargo de D. Manuel Gómez Espinal y D. Juan Belmar Martínez.

En la institución se enseña guitarra, otros de pulso y púa, así como solfeo. De ello se encarga el afamado guitarrista  D. Manuel Linares Jiménez, quien, además de componente de la rondalla de la asociación es asiduo acompañante por toda la provincia de los cantaores de flamenco, como los hermanos ciegos Manuel y Remedios Olmedo. D. Juan Belmar Martínez, bandurrista, es el encargado dentro de la sección artística de la institución de impartir clases de piano, de instrumentos con arco y lecciones de musicografía, siguiendo los métodos Braille y Abreu. 

Con estas dos instituciones damos por concluida la atención educativa que reciben las personas con ceguera durante la primera mitad del Siglo XX.

La presente serie finalizará con una rememoración de la atención educativa que durante la segunda mitad del Siglo XX reciben de las personas ciegas y con baja visión (concepto que tomará amplia significación a partir de la década de los ochenta, transformando el concepto de intervención específica en cuanto a las personas con discapacidad visual se refiere) en la provincia de Málaga.  

Fuentes para la elaboración del presente trabajo:

Manuel Bueno

INTEREDVISUAL@telefonica.net

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com