Calendario
ApúntateCategorías
Archivos
SindicaciónListas y GruposPáginas WebRevistas y Diarios
Web Blogs |
General
| |||||
A propósito del 20º aniversario del CAIDV (IV)
Por INTEREDVISUAL - 22 de Julio, 2006, 19:18, Categoría: General
Las habilidades sociales en el proceso de intervención educativa en el alumnado con discapacidad visual La limitada capacidad para usar adecuadamente el bajo resto visual, cuando lo hay, o para orientarse y para desplazarse e interactuar con el medio, requiere la implementación de estrategias y procedimientos que conforman el currículum específico como parte del conjunto de medidas de la intervención en personas con discapacidad visual, tales como la estimulación visual, la orientación y movilidad y las habilidades de vida diaria, a las que le concedemos la franquicia de justificadas en sí mismas. También debe ser incluida la enseñanza de las habilidades sociales, por razones que trataremos de argumentar a continuación. En las personas con discapacidad visual, por diversos motivos, observamos déficits asertivos, afirmación desde la sumisión o la pasividad, e incluso desde la agresividad en múltiples manifestaciones que perciben desde el exterior, habilidades verbales alteradas, verbalismo, conductas consideradas antisociales dentro del mundo vidente, como ausencia de contacto ocular con el interlocutor, expresión facial neutra, posturas inadecuadas, estereotipias, cieguismos que si no son corregidos desencadenan conflictos en la relación con los videntes, y que, dentro del ámbito escolar en que nos movemos, desembocan, cuando menos, en un aislamiento, cuando no un rechazo social. Estos factores limitan el número de oportunidades en las interacciones con sus pares, lo que unido a la exclusión que sufren del grupo relativiza aún más si cabe en la oportunidad de adquirir por sí mismos habilidades interpersonales, en una relación circular cada vez más aislante, desencadenante de alteraciones psicológicas graves. Así, pues, desde la consideración de que la sociabilidad es un aspecto esencial de la persona, y siendo conscientes de la importancia de la interacción e integración en el ámbito escolar como uno eslabón crucial con el resto de la sociedad, surge la necesidad de incluir como parte integrante del currículum específico la aplicación de un repertorio de estrategias dirigidas al entrenamiento del alumnado con discapacidad visual en habilidades sociales; repertorio en el que debe quedar incluido el alumnado vidente, de manera que sea este el referente y el reforzante de las conductas socialmente competentes propias del momento, según edad, sexo, etc. En el procedimiento para la enseñanza de conductas habilitadoras de relaciones sociales satisfactorias se tendrán en cuenta la evaluación inicial del alumnado al que se dirige, el contexto social, la elección de los aspectos que requieren enseñanza individual y grupal, la composición, normas de funcionamiento, número y criterios de selección de los participantes del grupo (videntes y no videntes), el formato de aplicación, según el alumnado se encuentre integrado en centro ordinario o específico, los criterios de selección y número de profesionales que lo lleven a cabo, la duración e intervalo de las secciones y las técnicas de enseñanza. Las técnicas de instrucciones, el modelado, la representación de roles, la retroalimentación, el reforzamiento positivo, las tareas para casa, la guía o instigación física como herramienta para el aprendizaje de los elementos no verbales (siempre que las instrucciones verbales del instructor constituyan una ayuda insuficiente para su ejecución) forman parte del prontuario de estrategias a considerar para el incremento de las habilidades sociales de los alumnos y las alumnas con baja visión y ceguera. Referentes bibliográficos: INGLÉS, C. J.; GARCÍA, J. M., y MARTÍNEZ, R. (2005): Desarrollo de habilidades sociales y de comunicación en alumnos con discapacidad visual. En Discapacidad visual: desarrollo, comunicación e intervención. Granada: Grupo Editorial Universitario.
(Obra recomendada). Manuel Bueno |
A propósito del 20º aniversario del CAIDV (III)
Por INTEREDVISUAL - 21 de Julio, 2006, 15:24, Categoría: General
Los recursos para la intervención educativa en el alumnado con baja visión y ceguera La intervención educativa en el alumnado con discapacidad visual tanto en el ámbito escolar integrado como en los centros específicos requiere de la adaptación de los elementos curriculares: la metodología, los objetivos, la secuenciación, temporalización, priorización, inclusión y exención de los contenidos, y la propia evaluación deben ajustarse a sus n.e.e.; y, ligadas a la anterior, las adecuaciones pertinentes del entorno, las ayudas técnicas y la adaptación de materiales que permitan o faciliten el proceso enseñanza- aprendizaje, como medidas que hacen posible el acceso al currículum. Unas y otras demandan el concurso de las administraciones de bienestar social y/o educativas, de las organizaciones de y pro personas con discapacidad visual.
El alumnado con resto visual aprovechable, deberá disponer de la mejor corrección óptica (gafas, lentillas, filtros, telescopios, etc.) y de auxiliares no ópticos, elementos de alto contraste, atril y/o mesas de tablero abatible, flexo, macrotipos, lupa-tv, y/o software magnificador de pantalla para PC (ZoomText, ONCE-Mega, Magic, etc.).
Sitios en Internet de interés tiflotécnico: Centro de Investigación, Desarrollo y Aplicación Tiflotécnica (CIDAT) http://cidat.once.es; y, Fundación de Ciegos Manuel Caragol, http://www.funcaragol.org. Manuel Bueno |
A propósito del 20º aniversario del CAIDV (II)
Por INTEREDVISUAL - 1 de Junio, 2006, 17:28, Categoría: General
Discapacidad visual y lectoescritura Quizá unas de las preocupaciones más relevantes del profesorado de los centros ordinarios que integran alumnos y alumnas con grave discapacidad visual sea el acceso a la lectura y a la escritura del alumnado con baja visión y ceguera. Por ello, se esbozan a continuación algunos aspectos;sobre la lectoescritura que es conveniente conocer de manera previa al reto educativo que plantea la atención a este grupo de alumnos y alumnas. Una de las innumerables clasificaciones de los niveles de visión dentro de la discapacidad visual lo constituyen las personas con baja visión y personas con ceguera, atendiendo a una funcionalidad o no para la lectura y la escritura en tinta, de manera usual (BUENO y TORO, 1994).
Para finalizar, cabe resaltar algunas ideas fundamentales respecto a la elección de código, tinta o braille. No debe generalizarse la enseñanza del braille a todos los niños y niñas con problemas visuales graves mientras puedan usar su visión de manera funcional. La baja velocidad lectora en tinta durante los primeros años de escolarización no debe ser el factor determinante para el paso al sistema braille. La enseñanza del braille basada en que la persona puede perder la visión puede ser un factor negativo en el desarrollo psicológico de la persona con funcionamiento visual eficaz. Un funcionamiento visual eficaz para determinadas tareas de la vida diaria no es por sí solo un indicador fiable para la elección del sistema de lectoescritura en tinta. Manuel Bueno |
A propósito del 20º aniversario del CAIDV (I)
Por INTEREDVISUAL - 1 de Junio, 2006, 16:24, Categoría: General
La intervención educativa en el alumnado con discapacidad visual en el ámbito escolar integrado. Un modelo, una propuesta Cuando vienen a cumplirse 20 años de la gestación y creación del Centro de Apoyo a la integración de Deficientes Visuales (CAIDV), parece oportuno dedicar unas líneas al modelo de atención educativa que ha representado un hito en la atención integrada, entonces, inclusiva en los momentos actuales, a personas con discapacidad visual en nuestro país, España. Si bien, y antes que nada conviene una precisión histórica. El CAIDV se crea oficialmente por Decreto 226/1987, de 16 de septiembre por el que se crean, transforman y suprimen colegios públicos de Educación General Básica, Educación Preescolar y Educación Especial en las provincias de la Comunidad Autónoma de Andalucía (BOJA Nº 88, de 27 de octubre de 1987). Decreto que surte efectos administrativos y jurídicos desde el día 31 de agosoto de 1987 (Corrección de errores del Decreto 226/1987, BOJA Nº 102, de 4 de diciembre de 1987). Es a finales de curso académico 1986/1987 cuando los profesionales del entonces Equipo de Apoyo a la Integración de Deficientes Visuales, con sede en el Colegio Público "Las Flores" vemos concluir el nuevo edificio que situado en el interior del recinto escolar del Colegio Público Luis Buñuel, construye o finaliza su construcción de lo que a mediados del curso siguiente será la sede del Equipo con la nueva denominación y con la entidad administrativa y jurídica de Colegio Público de Educación Especial, de carácter específico para la atención del alumnado con ceguera y baja visión de la provincia de Málaga. Precisamente, en este curso 2005/2006 se cumple igualmente el 25º aniversario de la creación por parte de la Delegación Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia de la época del Equipo de Apoyo a la Integración de Deficientes Visuales para abordar -desde la propia Administración Educativa- la experiencia de educar al alumnado con discapacidad visual en el ámbito académico ordinario. Hechas estas apreciaciones, es hora de pasar a exponer brevemente el modelo educativo por el que se han regido Equipo y Centro durante 25 y 20 años de funcionamiento, respectivamente. Entendamos que las personas con discapacidad visual tienen una notable dificultad o imposibilidad para la percepción global del entorno, de los detalles, o para el aprendizaje por imitación, entre otros factores, mediante el sentido de la vista. Si la visión proporciona el 80% de la información que llega del exterior, el desarrollo de habilidades y destrezas sociales y académicas de las personas con baja visión y ceguera queda comprometido sustancialmente, siempre que la respuesta desde el sistema educativo no se adecue a sus necesidades educativas especiales. Acotada a grandes rasgos la población objeto de nuestra atención, debemos traer a consideración los siguientes principios que optimizan la intervención educativa.
El marco educativo idóneo para este núcleo de personas es, debe ser, el sistema educativo ordinario. Ello exige, del entorno, la atención a las características específicas de cada uno y, del ámbito educativo, una educación personalizada que respete las distintas individualidades. Razones de tipo legislativo lo obligan, razones de índole psicopedagógico-sociales, lo aconsejan, y, los resultados estadísticos, lo validan (una tasa inferior de fracaso escolar que el resto de compañeros de centros ordinarios). En consecuencia, el medio social inmediato (familia-barrio-escuela) es el idóneo para el desarrollo integral de las personas. El modelo que se propone se basa, además de en los ya enunciados, en el "principio de normalización de los servicios", que, trasladado al ámbito educativo, contempla:
El modelo tiene un desarrollo ininterrumpido de más de 20 años y cuenta con el respaldo de los "acuerdos o convenios" entre la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) y las distintas Administraciones Educativas de las respectivas autonomías del Estado para la atención educativa de las personas con discapacidad visual bajo este modelo educativo a través de los Equipos Específicos de Atención Educativa a los Ciegos y Deficientes Visuales (EAECDV) provinciales, formados por profesionales de unas y otras instituciones. Se da la circunstancia de que Málaga es la provincia pionera en este tipo de actuación y la primera igualmente que cuenta en España con un Centro Público de estas características. Los Centros de Recursos para Invidentes del País Vasco, creados con posterioridad, funcionan de manera similar, si bien no disponen del organigrama de Colegio Público. Con el modelo de intervención descrito, coexiste, no obstante, la modalidad educativa residencial en los centros específicos de la "ONCE" para aquellos casos en los que, por circunstancias individuales y/o socio-familiares, así se aconseje desde los distintos equipos provinciales de atención. Manuel Bueno
|
A propósito del 197º aniversario del nacimiento de Luis Braille
Por INTEREDVISUAL - 5 de Enero, 2006, 0:15, Categoría: General
In Memoriam. Louis Braille (1809-1852)
A Louis Braille deben las personas ciegas un código de lectoescritura universal y perdurable en el tiempo, sistema que lleva su nombre.
Los inumerables intentos precedentes y posteriores al Sistema Braille para dotar a las personas ciegas de un sistema con el que pudieran comunicarse por escrito no se perpetuaron más allá de sus creadores. Tales son los casos del procedimiento de lectura y escritura basado en un conjunto de piezas de marfil o madera de boj con letras en relieve usadas por los invidentes para formar palabras y frases, concebido por Dídimo de Alejandría (311-358), un ciego ilustrado que gozó de gran erudición, llegando a dirigir en esta ciudad O aquellos que surgieron en el siglo XVI, como consecuencia del momento cultural que vive Europa (Humanismo y Renacimiento), en el que se apunta por una incipiente preocupación por la educación de los ciegos.
Son los casos de los ideados en 1517 por el calígrafo napolitano Girolamo Cardano consistente en la utilización de letras sueltas en relieve realizadas en madera que el invidente aprende a distinguir y juntar, formando un texto, así como, el aprendizaje de la escritura a partir de letras grabadas en relieve, sobre las que el ciego, en un papel colocado encima y con un estilete, marca la silueta o los contornos de las distintas letras.
Es el toledano Alejo Venegas del Busto quien en 1543 escribe invitando a los maestros en la enseñanza de los ciegos a seguir el método de los monjes de
El italiano Rampazetto, en su libro Ejemplares de letras grabadas en madera para instruir a los ciegos (1545) pretende que estos reconozcan al tacto el alfabeto visual en letras sueltas y movibles para que puedan escribirlas.
Francisco de Lucas, impresor español que introdujo en nuestro país la grabación en relieve, conocía los procedimientos de Félix Antonio de Cabezón y Francisco Salinas, ciegos célebres, de modo que en su obra Arte de escribir la letra bastarda española (1580) incluye reglas que pueden servir para que los invidentes escriban, explicando el manejo de pautas para trazar los caracteres vulgares con los ojos cerrados o vendados.
El físico italiano padre Lana (1631-1687), en su obra Prodromo overo saggio di alcune invenzioni en Brescia, describe un sistema para que el ciego de nacimiento escriba y guarde sus secretos bajo una cifra y entienda la respuesta con otro.
Estos sistemas no llegaron a extenderse por la inexistencia de escuelas para ciegos y porque, tanto el reconocimiento de las letras en relieve a través del tacto como la escritura por medio de estos métodos, son procesos especialmente complicados.
También lo era el procedimiento de lectura y escritura para ciegos consistente en la aplicación de moldes de letras en posición inversa sobre papel húmedo destinada a imprimir libros para ciegos que pueden ser leídos por las personas con visión ideado por el filántropo Valentin Haüy para su recién creada Instution National des Jeunes Aveugles, en el París de 1784, como primera institución para la educación de las personas ciegas sin el carácter de asilo u orfanato que hasta esa fecha habían tenido aquellas que se habían fundado al efecto. En ella será Luis Braille alummno y maestro.
Tampoco se perpetúan en el tiempo otros métodos inventados con posterioridad como son las creaciones de Gabriel Abreu Castaño (1834-1881), músico madrileño, alumno del Colegio Nacional de Ciegos de Madrid. quien da a conocer en 1856. El método Abreu (dado a conocer en 1856), al modo del sistema Braille en el que está inspirado, construye los símbolos y notas musicales mediante combinaciones de puntos, pero que difiere de su modelo en el número de ellos; ocho, en concreto, destribuidos en dos columnas de a cuatro. O la de por M. Ballu (1829-1907), discípulo de Luis Braille, representa la escritura de caracteres visuales mediante líneas de puntos (Sistema Ballu).
Luis Braille, nacido el 4 de enero de 1809, en Coupvray, Francia. Justamente 43 años después de su bautizo en la iglesia de Saint Pierre, de su ciudad natal, falleció en el Instituto Nacional de Jóvenes Ciegos de París, el 6 de enero de 1852.
Ciego desde los tres años a causa de un accidente, se educa desde los 10 años del Instituto fundado por Haüy; donde, finalizados sus estudios, es nombrado profesor.
Siendo aún alumno se interesó por el sistema puntiforme inventado por Nicolás Barbier y publicado en su Sonografía (1822). Este sistema, ideado con fines militares, se basa en combinaciones de doce puntos en relieve escritas mediante una pizarra y un punzón para ser descifradas a través del tacto de un dedo.
Luis Braille, a la edad de 16 años redujo las combinaciones de doce a seis puntos, de manera que cada una de ellas fuese percibida por la yema de los dedos, generalmente los índices, inventando así su propio sistema. La combinación de puntos en relieve en dos columnas de tres filas ideada por Luis Braille que permite representar todas las letras del alfabeto, signos de ortografía, de numeración y aritméticos, supone tal renovación en el acceso a la lectura y a la escritura para los ciegos que se considera como método universal.
El Sistema Barbier, usado en un principio también por los ciegos, es considerado por Luis Braille como el precursor de su propio sistema en la "advertencia" que pone al principio de cada una de las dos ediciones del mismo, publicadas en vida, años 1829 y 1837. En la primera, Luis Braille escribe: "Si hemos indicado las ventajas que tiene nuestro procedimiento sobre el de ese inventor (Barbier), hemos de decir en su honor que debemos a su procedimiento la primera idea del nuestro" (Henri, 1988).
No obstante, Luis Braille murió sin el reconocimiento que su sistema merecía.
Hasta 1854 no es aceptado como método oficial en
Sus restos fueron trasladados al cementerio de Coupvray donde reposaban los de sus familiares allegados. En 1885, el municipio de Coupvray se acordó una concesión perpetua para la tumba de Luis Braille en su ciudad natal con el siguiente epitafio:
"Luis Braille nacido en Coupvray el 4 de enero de 1809 falleció en París el 6 de enero de 1852. Profesor en el Instituto Nacional de Jóvenes Ciegos de París. Inventor de la escritura de puntos en relieve para los ciegos".
En 1887, por suscripción internacional, se erige un monumento obra del escultor Etienne Leroux con una inscripción en la que constan la siguiente leyenda:
"A Braille, los ciegos agradecidos. Monumento erigido por suscripción a la memoria de Luis Braille, nacido en Coupvray el 4 de enero de 1809".
Así como "El alfabeto braille con su transcripción en tinta".
En 1952 se exhumó el cuerpo para su traslado al Panteón de Ilustres, en París. A petición del consje, "debía permanecer una réplica en Coupvray", y en efecto, lo que habías más preciado quedó en la tumba, en una pequeña urna: las manos. Se puede leer en ella la siguiente inscripción:
"El municipio de Coupvray guarda piadosamente en esta urna las manos del genial inventor".
El Estado hizo colocar otra placa que dice:
"El 20 de junio de 1952 fue exhumado el cuerpo de Luis Braille y trasladado al Panteón el 22 de junio de 1952 como homenaje nacional".
El Sistema Braille fue introducido en España en el año 1840 por Jaime Bruno Berenguer, profesor de Direcciones electrónicas de interés para saber más sobre Luis Braille:
Direcciones electrónicas de interés sobre el Sistema Braille
Lista de distribución de correo monotemática: Puede ampliar esta breve selección de enlaces y referencias a Luis Braille y el Sistema Braille en http://www.cepmalaga.com/actividades/interedvisual/el_sistema_braille.htm.
El presente documento ha sido elaborado con la finalidad de acercar más si cabe al usuario a la figura de Luis Braille y a la importancia del método de lecto escritura de su invención, el instrumento que más ha contribuido a la comunicación, la educación y la cultura de las personas con ceguera en el día en que se celebra su nacimiento y por tal motivo el Día Mundial del Braille.
Fuente documental:
· HENRI, P. (1988): La vida y la obra de Luis Braille. Madrid: ONCE. · HERIE, E. (----): La Casa Natal de Louis Braille. Documento en línea. Web de UMC. · HERIE, E. (----): La Villa de Coupvray Documento en línea. Web de UMC. · MONTORO, J: (1995): Los Ciegos en · SÁNCHEZ, S. (Director): Diccionario Enciclopédico de Educación Especial. Madrid: Santillana. · Web INTEREDVISUAL.
Manuel Bueno |
A propósito de la celebración la fundación de la ONCE (y III)
Por INTEREDVISUAL - 14 de Diciembre, 2005, 21:18, Categoría: General
La Educación de Ciegos en la Málaga de la segunda mitad del Siglo XX Según dejamos el artículo segundo de la serie "A propósito de la celebración de la fundación de la ONCE" iniciada en este año en que cumple su 67 aniversario, los niños y jóvenes ciegos de Málaga, a partir de la creación de la Delegación Provincial de la ONCE en nuestra capital, y a falta de instituciones educativas especializadas de calidad en el ámbito local, van engrosando, junto a otros niños y jóvenes ciegos de otras provincias, el alumnado de los Centros Específicos de la ONCE, de manera que, según nos cuenta Jesús Montoro en su obra Historia de los Ciegos, a partir del año 1944 no quedan ni instituciones educativas, salvo alguna que otra reminiscencia muy puntual, ni tampoco alumnos ciegos en la capital. Será en los inicios de las década de los ochenta cuando se pueda emplezar a hablar nuevamente en Málaga de la educación de ciegos, transcurriendo, pues, cuarenta años de "sequía" educativa específica en la provincia. No obstante, no son infructuosos estos años. Mientras los niños y jóvenes ciegos malagueños se educan en los Centros Específicos de la ONCE, entre los años 60, 70 y 80 se fraguan ideas e intereses provenientes de los campos de la psicología, la pedagogía, la oftalmología, la óptica y la tecnología, que previo sostén legislativo se concretan en un cambio en la orientación y atención de las personas con graves problemas de la visión. Por una parte surge la idea de que las personas que tienen graves problemas visuales, pero que conservan resto visual, deben ser educadas en función de sus necesidades educativas, de manera distinta que aquellas otras que carecen de visión, si bien existen casos que precisan de técnicas comunes. Se acuña, entre otros, el término "baja visión", reservado a las personas con una agudeza visual inferior a 6/18 (0,3), pero igual o mejor que 3/60 (0,05) en el mejor ojo con la mejor corrección posible, diferenciándose del término "ceguera", correspondiéndose con una agudeza visual inferior a 3/60 (0,05) o una pérdida equivalente del campo visual en el mejor ojo con la mejor corrección posible. Consiste en la pérdida de la visión del entorno en el cual se desplaza la persona. Desde estas premisas, las situaciones de ceguera y baja visión requieren, en la mayoría de los casos, dos modalidades de atención educativa diferentes que requieren estrategias, técnicas, procedimientos e instrumentos propios. Lo que hoy día se presenta como obvio, no ha sido ni conocido ni reconocido hasta la época en la que se hace mención, al menos lo suficiente como para ser traducida en una repercusión efectiva en la población escolar con discapacidad visual, prácticamente, hasta la década de los ochenta. Por otra parte, las familias paulatinamente toman conciencia de la importancia de su papel en la educación y reivindican para sus hijos e hijas con baja visión, de manera especial, demandando una intervención acorde con las corrientes educativas del momento. Así surge en Málaga la Asociación de Padres con Hijos Deficientes Visuales (ASPAHIDEV) a principios de los años 80, cumple ahora 25 años, que demanda para sus hijos e hijas la intervención de la administración educativa en cuanto atañe en a una educación acorde con las necesidades educativas derivadas de la baja visión y también de la ceguera, en el ámbito escolar integrado. Reclamando para ellos las corrientes educativas que se están dando en Estados Unidos, Argentina, Países Nórdicos e Inglaterra, donde N. Barraga, S. Crespo, K. Índer, L. Hyvärinen o M. Tobin, por citar algunos de los pioneros, abogan por el uso de la visión y elaboran estrategias para favorecer el funcionamiento visual de las personas con bajos restos visuales. Será el Instituto Nacional de Educación Especial el organismo que dé el placet para la formación de un equipo de profesionales y proporcione el material y los locales adecuados para comenzar con la integración de los niños ciegos y con baja visión en Málaga, delegando la organización y el funcionamiento en la administración educativa provincial, dependiente entonces del Ministerio de Educación y Ciencia. Año 1981, con dos unidades escolares en el Colegio Público Las Flores, de la capital. Corresponderá a ASPAHIDEV las relaciones entre madres y padres y entre estos y sus hijas e hijos, la gestión de prestaciones sociales y la atención temprana de los bebés con discapacidad visual. Y a los docentes especialistas la atención educativa del alumnado con discapacidad visual, el asesoramiento a las madres y a los padres, y al profesorado de los centros educativos ordinarios donde se encuentran escolarizados. La población escolar que atiende este equipo de especialistas en los primeros años está integrada por el alumnado que regresa del Centro Específico de la ONCE Luis Braille, de Sevilla, al conocimiento de la recién inaugurada experiencia educativa, por aquellos alumnos y alumnas que hasta entonces han permanecido escolarizados en aulas Educación Especial debido a los bajos rendimientos académicos derivados de su baja visión y por quienes se incorporan por primera vez al sistema educativo con afecciones visuales graves. El número de alumnos y alumnas a atender crece exponencialmente a medida que se conoce la experiencia debido a la divulgación que se comienza a hacer en los ámbitos educativo y médico fundamentalmente y a través de información diaria en la prensa local. Contribuirá de manera muy positiva otra importante corriente ideológica dentro de la pedagogía social que, originada en el Norte de Europa a mediados de siglo, se decanta por la integración de las personas con discapacidad. En España se comenzará a consolidar a partir de la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI), de 7 de abril de 1982, al amparo de la Constitución Española aprobada en 1978. No obstante, el umbral de la integración escolar, a partir del cual los centros escolares empiezan a abrir sus puertas al alumnado con discapacidad, se produce al amparo del Real Decreto de Ordenación de la Educación Especial, de 6 de marzo de 1985. Hecho y fecha que marcarán un hito en la historia de la educación del alumnado con discapacidad visual. La ONCE se suma al proceso integrador en el ámbito educativo que se inicia en España y firma convenio o acuerdo paulatinamente con el Ministerio de Educación y Ciencia y con las distintas administraciones autonómicas que ya por entonces existen y que tienen transferidas competencias; tal es el caso de la Comunidad Autónoma Andaluza, entidad con la que firma convenio para la educación especial de las personas ciegas y con discapacidad visual por vez primera el 24 de abril de 1987. Es el año 1987 un año marcado por hechos trascendentes en la atención educativa del alumnado con ceguera y con baja visión de la provincia de Málaga:
Dentro de las labores que el CAIDV desarrolla destacan:
La intervención educativa se realiza de manera itinerante, con desplazamiento de los profesionales especialistas a los centros educativos donde los alumnos y las alumans con discapacidad visual se encuentran integrados, siempre los más próximos a sus domicilios. En los casos de bebés, la atención es domiciliaria. Hoy se puede afirmar que el alumnado con discapacidad visual grave, baja visión y ceguera, goza en Málaga de una atención educativa de calidad, equiparable a la que recibe cualquier otro alumno y alumna de su entorno con la dotación de medios suficientes para acceder a los conocimientos del nivel educativo en el que se encuentre matriculado. Es una tarea conjunta de la Administración Educativa, en el caso de Málaga, a través del CAIDV, y de la ONCE. Antes de finalizar este artículo que cierra la serie "A propósito de la celebración de la fundación de la ONCE" es preciso establecer el compromiso de dedicar en este blog sendos monográficos que, hagan justicia a los grandes pilares que han conformado la educación de las personas ciegas y de baja visión en la Málaga de la segunda mitad del Siglo XX:
NOTA ACLARATORIA: En uso de una terminología más apropiada, el título correcto de este artículo debería haber sido "La Educación de las Personas con Discapacidad Visual en la Málaga de la segunda mitad del Siglo XX". Manuel Bueno Martín |
A propósito de la celebración la fundación de la ONCE (II)
Por INTEREDVISUAL - 13 de Diciembre, 2005, 18:06, Categoría: General
La Educación de Ciegos en la Málaga de la primera mitad del Siglo XX En el artículo que comenzaba la miniserie titulada "A propósito de la celebración de la ONCE" hubo ocasión de comprobar cómo el asociacionismo de las personas ciegas conduce de manera primordial a satisfacer las primeras necesidades de los socios ciegos, que eran muchas en la época. No obstante, se recoge una amplia referencia a la fundada por Don Felipe Blanco con el título de La Nueva Aurora. Con ser muy importante su contribución social, sobre todo, y también educativa, en la población invidente malagueña, no fue la única. La primera en el tiempo que se data, y la única que da instrucción y formación a niños y jóvenes ciegos de la ciudad y la provincia, es la Escuela Provincial de Sordomudos y de Ciegos, si bien el centro será indiscriminadamente referenciado según las diversas fuentes que lo citan como"Instituto Municipal de Sordomudos y Ciegos de Málaga", "Instituto Nacional para Sordo-mudos y Ciegos", "Instituto Provincial de Sordomudos y Ciegos", "Instituto Provincial de Ciegos de Málaga", "Instituto Nacional de Sordomudos, Ciegos y Anormales", o simplemente como Instituto de Anormales. Esta institución llegó a alcanzar de un relevado reconocimiento nacional e internacional en la época del prestigioso oftalmólogo D. Miguel de Mérida Nicolich, quien tras quedar ciego en un fortuito percance, dedicó su vida a la enseñanza de las personas ciegas en la ciudad malacitana, ede tal modo que, en su honor, llegaría a denominarse Instituto Provincial Mérida Nicolich. Como quiera que el título hace alusión a la Educación de los Ciegos en la primera mitad del Siglo XX, se trae también a colación, a pesar de que ya se hizo referencia en el artículo anterior al Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA) que fue la estructura que tomó la asociación La Nueva Aurora, de manera que sirva no sólo de recordatorio, sino de parte del argumento del presente artículo. Su labor va dirigida a los asociados, ciegos adultos. El Instituto Provincial Mérida Nicolich Tiene como precedentes a dos maestros nacionales jubilados quienes estando internados en el Hospicio Provincial de Málaga, se dedican a impartir lecciones de cultura general a tres niños sordomudos y a dos adolescentes ciegos quienes como ellos estaban allí asilados. Era el año 1900. El incipiente y modesto centro docente para ciegos y sordomudos cuenta prontamente con la colaboración de las monjas del hospicio en la formación religiosa, impartiendo conocimientos del sistema Braille, del sistema Ballu y del sistema Abreu El sistema Braille, a pesar de su reciente implantación y reconocimiento en España es en esta época usado por los ciegos de la ciudad. El sistema inventado por Luis Braille (1809-1852), el ciego de Coupvray, basado en las combinaciones de seis puntos distribuidos en dos columnas de a tres, aparece publicado por su autor en las ediciones de 1829 y 1837, fue introducido en España, año 1840, por el profesor de la Escuela Municipal de Ciegos de Barcelona, Jaime Bruno Berenguer, sufriendo diversas vicisitudes hasta que en 1918 fue declarado método oficial para la lectura y escritura de ciegos. El sistema Abreu se debe a Gabriel Abreu Castaño (1834-1881), músico madrileño, alumno del Colegio Nacional de Ciegos de Madrid, quien lo da a conocer en 1856. El método al modo del sistema Braille en el que está inspirado construye los símbolos y notas musicales mediante combinaciones de puntos, pero que difiere de su modelo en el número de ellos; ocho, en concreto, destribuidos en dos columnas de a cuatro. El sistema Ballu, inventado por M. Ballu (1829-1907), discípulo de Luis Braille, representa la escritura de caracteres visuales mediante líneas de puntos. Como quiera que los resultados que se obtienen son muy positivos, la Diputación Provincial de Málaga designa una asginación anual para gastos de material y abono de los honorarios del profesorado, quedando bajo su patrocinio con la denominación de Escuela Provincial de Sordomudos y de Ciegos. Durante 25 años continúa la labor pedagógica en el mismo lugar donde surgiera, en el hospicio; en condiciones precarias, lo que lleva a la Diputación Provincial a efectuar el traslado a un espacio independiente del asilo, donde se instalaría el que fuera Instituto Provincial de Ciegos, recayendo la dirección del mismo en la figura del Dr. Mérida Nicolich.
Regentado por Religiosas Franciscanas, y de la mano de su impulsor y primer director, el Dr. Mérida Nicolich, cuyo nombramiento tuvo lugar el 1 de octubre de 1925 (Boletín Municipal de Málaga, 1925-1927, Sig. 57) llegó a ser considerado como el más innovador de España y uno de los más avanzados de Europa, por lo que tomó el nombre de "Instituto Provincial Mérida Nicolich" en 1929, como reconocimiento a su labor.
El centro acogía cuatro secciones de alumnos entre los 7 y los 14 años: ciegos y ciegas, sordomudos y sordomudas, internos y mediopensionistas, en su mayoría pobres que quedaban internos durante la Navidad; también atiende a niños con otras discapacidades.
El currículum para la educación del alumnado con discapacidad visual si bien se adapta a su peculiar disfunción tiene como referente la ley vigente de Instrucción Pública. Comprendía el primer ciclo período de En 1930, cita Jesús Montoro, en su obra, había en la provincia de Málaga 782 privados de vista pobres (119 menores de 16 años) y 493 sordomudos (145 menores de 16 años), siendo 3 de ellos sordociegos. A pesar de las buenas intenciones de las autoridades locales por dignificar la atención a las personas acogidas en la institución, los medios económicos aportados son escasos. En compensación ceden al Instituto dos chalets (núm. 10 y 12) de la calle Tacón, donde se comienza a enseñar cestería, escobería, rejilla, alpargatería, cordelería y carpintería a los jóvenes y adultos ciegos, que por ello cobran tres pesetas diarias. Don Miguel Mérida Nicolich fallece el 16 de febrero de 1932. A su muerte se encarga de la dirección del Instituto Provincial de Sordomudos y Ciegos, por entonces Instituto Provincial Mérida Nicolich, su esposa Dª Vera Blacksthone quien ha sido su gran colaboradora en vida. La institución sigue sus funciones hasta su desaparición con la Guerra Civil española. Acabada esta se reanudan las clases a los escolares sordomudos y ciegos en el Hospicio Provincial de Málaga. Los niños y jóvenes ciegos van poco a poco matriculándose en los distintos Colegios Específicos de la ONCE en Pontevedra, Madrid, Alicante, Sevilla o Barcelona. Justo es rendir homenaje al Dr. Mérida Nicolich, reseñando un resumen de su biografía que contribuya a rememora al persona a darla a conocer en una faceta tan filantrópica como la que este malagueño ejerció en pro de las personas con ceguera.
El Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA) Fundado por D. Felipe Blanco, general del Cuerpo de Inválidos, quien quedara ciego en la Guerra de Marruecos y habiendo perdido la vista en 1909 tuvo el propósito junto con otro grupo de ciegos con igual inquietud y anhelos de fundar "La Nueva Aurora" el 14 de octubre de 1914. Esta asociación se estructura y funciona como el Centro Instructivo y Protector de Ciegos (CIPA). Funcionó prácticamente hasta su escinsión coincidiendo prácticamente con el advenimiento de la II República en 1931, debido a que algunos de sus fundadores abandonan la asociación por desavenencias probablemente político-económicas. Si bien continúa en estado latente hasta su absorción por la Organización Nacional de Ciegos, consecuencia del Decreto de fundación de esta institución, de 13 de diciembre de 1938, al igual que el resto de asociaciones existentes no sólo en Málaga, sino en todo el territorio nacional. Como ya se dijo, los fines de La Nueva Aurora eran proporcionar a sus asociados instrucción, trbajo, herramientas e intrumentos musicales para el ejercicio de su profesión, además de ayudas en caso de enfermedad , invalidez y/o fallecimiento. En atención a estos fines dividió su operatividad en las secciones de enseñanza, artesanía, artística y de socorros mutuos. Cabe, pues, centrarse en aquellos que supusieron instrucción en materias de cultura general y de prestanza artístico-artesanal. Era el propio fundador y presidente de la asociación, D. Felipe Blanco, quien, encargado de la sección de enseñanza, impartía lecciones de cultura general. Se hizo acompañar en esta sección de D. Antonio Villalobos, ex-alumno de la Escuela de Sordomudos y de Ciegos, de Málaga, para cuanto se refería a la utilización de técnicas e instrumental específicos de la enseñanza para ciegos, sistema braille incluido. La enseñanza de los oficios de cestería, rejilla, escobería,cordelería, sillería, alpargatería y carpintería, que componen la sección de artesanía, corren a cargo de D. Manuel Gómez Espinal y D. Juan Belmar Martínez. En la institución se enseña guitarra, otros de pulso y púa, así como solfeo. De ello se encarga el afamado guitarrista D. Manuel Linares Jiménez, quien, además de componente de la rondalla de la asociación es asiduo acompañante por toda la provincia de los cantaores de flamenco, como los hermanos ciegos Manuel y Remedios Olmedo. D. Juan Belmar Martínez, bandurrista, es el encargado dentro de la sección artística de la institución de impartir clases de piano, de instrumentos con arco y lecciones de musicografía, siguiendo los métodos Braille y Abreu. Con estas dos instituciones damos por concluida la atención educativa que reciben las personas con ceguera durante la primera mitad del Siglo XX. La presente serie finalizará con una rememoración de la atención educativa que durante la segunda mitad del Siglo XX reciben de las personas ciegas y con baja visión (concepto que tomará amplia significación a partir de la década de los ochenta, transformando el concepto de intervención específica en cuanto a las personas con discapacidad visual se refiere) en la provincia de Málaga. Fuentes para la elaboración del presente trabajo:
|